Descripción
En los salares de Ascotán, Ollagüe, Carcote y Alconcha, en el Alto El Loa, altiplano de la Región de Antofagasta, se disputa el futuro de un ecosistema sometido a una presión industrial acumulada por la extracción de agua subterránea, explotación de ulexita, sondajes de litio y tránsito de sustancias peligrosas amenazan las vertientes y bofedales de los que dependen las comunidades indígenas quechuas de Cebollar-Ascotán, Ollagüe, Puquios y Kosca. Por un lado, estas comunidades y organizaciones como la Alianza por los Humedales Andinos (FIMA, Defensa Ambiental, Fundación Tanti) y el Observatorio Plurinacional de Salares Andinos. Por otro, las empresas Quiborax S.A. (que explota ulexita en Ascotán desde 2006), Codelco, Minera El Abra y Minera Teck, junto a organismos del Estado como el Ministerio de Minería y la Dirección General de Aguas, que deben resolver las Concesiones Especiales de Operación de Litio (CEOL) en ambos salares.
Situación actual del conflicto
El conflicto se agudizó cuando, pese a una orden judicial de 2022 que mandató a Quiborax detener la explotación del salar, la extracción continuó sin interrupción. En abril de 2026, tras detectarse mortalidad de fauna endémica por alteración del nivel de agua en la Vertiente 11, la Fiscalía abrió una investigación penal a partir de una querella admitida por el Juzgado de Garantía de Calama. Actualmente está en evaluación ambiental el proyecto de expansión de Minera El Abra, mientras las comunidades esperan la resolución de los procesos CEOL, hoy detenidos en la Contraloría General de la República
