Este artículo aborda los vínculos entre la producción inmobiliaria, la infraestructura de transporte y las tensiones espaciales relacionadas con las clases sociales en el contexto del neoliberalismo urbano en Chile. Como estudios de caso, nos enfocamos en dos de las zonas de mayor reurbanización en Santiago: el municipio de Estación Central, en el centro de la ciudad, que está experimentando una rápida reurbanización impulsada por la construcción de edificios de gran altura, y la zona de crecimiento periurbano de Chicureo, en el municipio de Colina. Desde la perspectiva de la economía política urbana y mediante cuestionarios relacionados con la movilidad, entrevistas en profundidad con los habitantes y análisis de medios de comunicación, detectamos diferencias importantes entre las dinámicas del centro de la ciudad y las de la periferia. Mientras que la zona céntrica de Santiago en proceso de reurbanización, a pesar de ser un espacio excluyente donde no hay vivienda asequible orientada a personas de bajos ingresos, no es un espacio en disputa en términos de acceso a los medios de movilidad, las franjas en expansión de la ciudad muestran fuertes diferencias de clase entre los habitantes nuevos y los antiguos. Parece que, en lo que respecta a las oportunidades de movilidad, el neoliberalismo urbano ha creado geografías variadas que, al mismo tiempo, pueden mostrar resultados temporalmente positivos (Estación Central) y muy negativos (Chicureo). En términos de políticas públicas, estos resultados indican que el centro de Santiago representa una oportunidad para ubicar la construcción de vivienda social, dado el acceso relativamente equitativo a las oportunidades de movilidad para los diferentes grupos de ingresos. Mientras tanto, la profundización de las desigualdades relacionadas con la movilidad en las periferias urbanas es sumamente problemática y requiere mayor atención académica y política.
